Una solución eficaz para pacientes con artrosis, fracturas complejas o lesiones irreparables del hombro que limitan sus actividades diarias y afectan su independencia.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se sustituyen las superficies dañadas de la articulación del hombro por componentes protésicos diseñados para restaurar la función y disminuir el dolor.
Se recomienda principalmente en pacientes con artrosis avanzada, fracturas complejas, necrosis avascular, artritis inflamatoria o lesiones irreparables del manguito rotador que producen dolor y limitación importante.
Dolor persistente, pérdida progresiva de movilidad, dificultad para elevar el brazo, limitación para realizar actividades cotidianas y fracaso de tratamientos conservadores.
Dependiendo de la patología, pueden utilizarse:
Prótesis total anatómica
Prótesis parcial (hemiartroplastia)
Prótesis reversa de hombro
La elección depende de las condiciones de la articulación y del estado del manguito rotador.
Es un tipo especial de reemplazo articular diseñado principalmente para pacientes con lesiones irreparables del manguito rotador o ciertas fracturas complejas del hombro.
No existe una edad específica. La indicación depende del dolor, la limitación funcional y el grado de daño articular.
Generalmente se solicitan radiografías, tomografía computarizada y estudios preoperatorios para planificar adecuadamente el procedimiento.
Habitualmente entre una y dos horas, dependiendo de la complejidad del caso y del tipo de prótesis utilizada.
La mayoría de los pacientes permanece hospitalizada entre uno y tres días después de la cirugía.
Sí. Generalmente se utiliza un cabestrillo durante las primeras semanas para proteger la articulación mientras inicia la recuperación.
La recuperación inicial suele lograrse durante las primeras semanas, aunque la mejoría funcional continúa progresando durante varios meses.
La mayoría de los pacientes experimenta una mejoría significativa en la movilidad y capacidad funcional del hombro después de completar la rehabilitación.
Sí. Muchos pacientes refieren una importante mejoría del dolor nocturno, uno de los síntomas más incapacitantes de las enfermedades avanzadas del hombro.
Las prótesis modernas pueden funcionar adecuadamente durante muchos años, dependiendo de factores como la actividad física, calidad ósea y cuidados posteriores.
Sí. Se recomiendan actividades de bajo impacto y ejercicios supervisados para mantener la movilidad y función de la articulación.
Generalmente se aconseja evitar cargas excesivas, deportes de contacto y movimientos repetitivos de alta demanda que puedan acelerar el desgaste protésico.
Como cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos potenciales. Sin embargo, se implementan múltiples medidas para minimizar complicaciones y favorecer una recuperación segura.
Es un procedimiento destinado a reemplazar o corregir una prótesis previamente implantada debido a desgaste, aflojamiento, infección u otras complicaciones.
La mayoría de los pacientes experimenta una disminución importante del dolor y una mejora significativa en la calidad de vida y función del hombro.
Aliviar el dolor, restaurar la movilidad del hombro, mejorar la función de la extremidad superior y permitir que el paciente recupere independencia y calidad de vida.