Atención especializada para fracturas simples, complejas y articulares, utilizando técnicas modernas de fijación y reconstrucción ósea orientadas a una recuperación funcional óptima.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Es la pérdida de continuidad de un hueso como consecuencia de un traumatismo, una caída, un accidente o, en algunos casos, por debilitamiento óseo asociado a enfermedades como la osteoporosis.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
Dolor intenso
Inflamación
Deformidad visible
Moretones
Dificultad para mover la extremidad
Incapacidad para apoyar o utilizar la zona afectada
No. Existen distintos tipos de fracturas según el patrón de lesión, desplazamiento y complejidad.
Es aquella en la que los fragmentos óseos han perdido su alineación normal.
Es una fractura que afecta la superficie de una articulación y requiere especial atención para restaurar adecuadamente el movimiento y disminuir el riesgo de desgaste futuro.
Es una fractura en la que existe comunicación entre el hueso fracturado y el exterior a través de una herida en la piel.
Sí. Requieren atención médica inmediata debido al riesgo de infección y daño adicional a los tejidos.
El diagnóstico se basa en la exploración física y estudios de imagen.
Dependiendo del tipo de fractura pueden solicitarse:
Radiografías
Tomografía computarizada
Resonancia magnética
Estudios vasculares o neurológicos en casos seleccionados
No. Algunas fracturas pueden tratarse exitosamente mediante inmovilización y seguimiento especializado.
La cirugía puede estar indicada cuando existe:
Desplazamiento importante
Afectación articular
Inestabilidad de la fractura
Fracturas expuestas
Múltiples fragmentos óseos
Riesgo de mala consolidación
Dependiendo del caso pueden emplearse:
Placas
Tornillos
Clavos intramedulares
Fijadores externos
Sistemas de reconstrucción especializados
En la mayoría de los casos pueden permanecer indefinidamente. Su retiro solo se considera cuando existe una indicación específica.
La consolidación depende de múltiples factores como la edad, localización de la fractura y estado general del paciente. Generalmente puede requerir varias semanas o meses.
Entre los más frecuentes se encuentran:
Tabaquismo
Diabetes
Osteoporosis
Infección
Deficiente estabilidad de la fractura
Algunas enfermedades metabólicas
Es la falta de consolidación de una fractura después del tiempo esperado de curación.
Ocurre cuando el hueso consolida en una posición incorrecta, generando deformidad o alteración funcional.
Sí. La fisioterapia es una parte fundamental del tratamiento y ayuda a recuperar movilidad, fuerza y función.
El tiempo dependerá del tipo de fractura, tratamiento realizado y velocidad de consolidación ósea.
Sí. La mayoría de los pacientes puede regresar a sus actividades deportivas una vez completada la consolidación y rehabilitación adecuadas.
Puede provocar:
Dolor persistente
Deformidad
Rigidez articular
Pérdida de función
Mala consolidación
Desgaste articular prematuro
Restaurar la anatomía del hueso, lograr una consolidación adecuada, recuperar la movilidad y permitir que el paciente retome sus actividades cotidianas, laborales y deportivas con la mejor función posible.