Atención integral para tendinitis y tendinopatías causadas por actividad deportiva, movimientos repetitivos y sobrecarga mecánica.
PREGUNTAS FRECUENTES
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Es la inflamación o irritación de un tendón, la estructura que conecta el músculo con el hueso y permite el movimiento de las articulaciones.
Actualmente se sabe que muchas lesiones tendinosas corresponden a procesos degenerativos o de sobreuso, conocidos como tendinopatías, más que a una inflamación aguda aislada.
Entre las más comunes se encuentran:
Tendinitis rotuliana (rodilla del saltador)
Tendinitis aquílea
Epicondilitis lateral (codo de tenista)
Epitrocleitis (codo de golfista)
Tendinitis del manguito rotador
Tendinitis de isquiotibiales
Tendinitis de la pata de ganso
Son frecuentes en corredores, futbolistas, tenistas, nadadores, ciclistas, jugadores de pádel, voleibolistas y personas que realizan movimientos repetitivos de alta demanda.
Dolor durante la actividad física, sensibilidad localizada, inflamación, rigidez y disminución del rendimiento deportivo.
Generalmente se desarrollan por sobreuso, entrenamiento excesivo, mala técnica deportiva, desequilibrios musculares o falta de recuperación adecuada.
El diagnóstico se basa en la exploración física y puede complementarse con estudios como ultrasonido musculoesquelético o resonancia magnética.
No siempre. En muchos casos es posible modificar temporalmente la actividad mientras se implementa un tratamiento adecuado.
Sí. La mayoría de las tendinitis deportivas responden favorablemente al tratamiento conservador.
Dependiendo del caso, pueden incluir:
Modificación de actividad
Fisioterapia especializada
Ejercicios de fortalecimiento
Estiramientos
Terapia física
Infiltraciones seleccionadas
Programas de rehabilitación deportiva
La recuperación depende de la gravedad y evolución de la lesión, pudiendo variar desde algunas semanas hasta varios meses.
La lesión puede agravarse, prolongar la recuperación y aumentar el riesgo de daño tendinoso crónico.
La cirugía es poco frecuente y generalmente se reserva para casos crónicos que no mejoran después de varios meses de tratamiento conservador.
Sí. La mayoría de los pacientes logra regresar a su actividad deportiva una vez completada la rehabilitación y corregidos los factores que favorecieron la lesión.
Mantener una adecuada preparación física, progresar gradualmente en los entrenamientos, realizar calentamiento apropiado y respetar los periodos de recuperación ayuda a disminuir el riesgo de lesión.
Sí. Si no se corrigen las causas subyacentes o se regresa prematuramente a la actividad deportiva, existe riesgo de recurrencia.
Aliviar el dolor, restaurar la función del tendón, corregir los factores de riesgo y permitir un regreso seguro y progresivo a las actividades deportivas y de la vida diaria.