Atención integral para desgarros meniscales agudos y degenerativos, utilizando tratamientos conservadores y técnicas artroscópicas avanzadas.
PREGUNTAS FRECUENTES
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Los meniscos son estructuras de fibrocartílago ubicadas dentro de la rodilla que actúan como amortiguadores, distribuyen las cargas y contribuyen a la estabilidad articular.
Puede producirse por movimientos de giro de la rodilla, cambios bruscos de dirección, actividades deportivas, traumatismos o por desgaste progresivo relacionado con la edad.
Dolor en la rodilla, inflamación, sensación de bloqueo, chasquidos, limitación para flexionar o extender la rodilla e inestabilidad.
Son frecuentes en fútbol, básquetbol, tenis, pádel, voleibol, artes marciales y deportes que implican giros o cambios rápidos de dirección.
El diagnóstico se basa en la historia clínica, exploración física y estudios de imagen, siendo la resonancia magnética el estudio más útil para confirmar la lesión.
No. Muchas lesiones pueden tratarse inicialmente mediante reposo relativo, fisioterapia, fortalecimiento muscular y modificaciones de la actividad.
Cuando existe dolor persistente, bloqueos articulares, limitación funcional importante o cuando el tratamiento conservador no proporciona mejoría.
Es un procedimiento mínimamente invasivo que permite visualizar y tratar lesiones dentro de la articulación mediante pequeñas incisiones y una cámara especializada.
Siempre que sea posible se intenta preservar y reparar el menisco. Sin embargo, algunas lesiones requieren retirar únicamente la porción dañada para aliviar los síntomas.
Aunque puede aliviar el dolor y mejorar la función, la pérdida de tejido meniscal puede aumentar el riesgo de desgaste articular a largo plazo.
Generalmente entre 30 y 90 minutos, dependiendo del tipo y complejidad de la lesión.
La mayoría de las artroscopias de menisco se realizan de forma ambulatoria, permitiendo al paciente regresar a casa el mismo día.
La recuperación depende del procedimiento realizado. Después de una meniscectomía parcial suele ser más rápida, mientras que una reparación meniscal requiere un proceso de rehabilitación más prolongado.
Muchos pacientes pueden caminar poco tiempo después de la cirugía, aunque en algunas reparaciones meniscales puede ser necesario limitar temporalmente el apoyo.
El tiempo varía según la lesión y el tratamiento realizado. El retorno deportivo suele realizarse de manera progresiva una vez recuperada la fuerza, movilidad y estabilidad de la rodilla.
Sí. Existe riesgo de nuevas lesiones, especialmente si se mantienen actividades de alto impacto o movimientos de torsión repetitivos.
Algunas lesiones pueden provocar dolor persistente, episodios de bloqueo y aumentar el riesgo de daño del cartílago y desgaste prematuro de la rodilla.
Aliviar el dolor, preservar la mayor cantidad posible de tejido meniscal, recuperar la función de la rodilla y permitir un regreso seguro a las actividades deportivas y cotidianas.