Atención integral para lesiones traumáticas del hombro, desde el primer episodio de luxación hasta casos de inestabilidad recurrente en deportistas y pacientes activos.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Es una lesión en la que la cabeza del húmero se desplaza fuera de la articulación del hombro, provocando dolor intenso, deformidad e incapacidad para mover el brazo normalmente.
Generalmente ocurre por caídas, accidentes, traumatismos deportivos o movimientos forzados del brazo que exceden la capacidad de estabilización de la articulación.
Sí. Debido a su gran movilidad, el hombro es la articulación con mayor riesgo de sufrir luxaciones.
Dolor intenso, deformidad visible, pérdida de movilidad, sensación de que el hombro está "fuera de lugar", inflamación y debilidad.
Debe buscar atención médica inmediata. No se recomienda intentar acomodar el hombro por cuenta propia debido al riesgo de lesiones adicionales.
Sí. Las radiografías son fundamentales para confirmar la luxación y descartar fracturas asociadas.
Cuando existe sospecha de lesiones asociadas en el labrum, cartílago, ligamentos o manguito rotador.
Es el procedimiento mediante el cual el especialista recoloca la articulación en su posición anatómica normal.
Generalmente sí. Se utiliza un cabestrillo durante un periodo determinado para favorecer la recuperación de los tejidos lesionados.
Sí. El riesgo de recurrencia es especialmente alto en pacientes jóvenes y deportistas.
Es la sensación o tendencia de la articulación a desplazarse parcial o completamente después de una lesión previa.
La cirugía puede recomendarse en pacientes con luxaciones recurrentes, inestabilidad persistente, lesiones del labrum o cuando existe alto riesgo de nuevos episodios.
Es una lesión frecuente asociada a las luxaciones de hombro, en la que se desprende parte del labrum que contribuye a la estabilidad articular.
Sí. Muchas lesiones asociadas a la luxación de hombro pueden tratarse mediante técnicas artroscópicas mínimamente invasivas.
Depende de la gravedad de la lesión y del tratamiento realizado. La recuperación puede requerir varias semanas o meses de rehabilitación.
El retorno deportivo se realiza de forma progresiva una vez recuperadas la movilidad, fuerza y estabilidad del hombro.
Puede desarrollarse inestabilidad crónica, episodios repetidos de luxación, daño del cartílago y desgaste progresivo de la articulación.
La fisioterapia es fundamental para recuperar la movilidad, fortalecer los músculos estabilizadores del hombro y disminuir el riesgo de recurrencia.
Restaurar la estabilidad del hombro, aliviar el dolor, recuperar la función completa de la articulación y permitir un regreso seguro a las actividades deportivas y cotidianas.