Atención integral para lesiones musculares agudas y por sobreuso, utilizando estrategias modernas de rehabilitación y medicina deportiva.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Son lesiones que afectan las fibras musculares como consecuencia de esfuerzos excesivos, traumatismos directos, movimientos explosivos o sobrecarga durante la actividad física.
Las más comunes incluyen:
Distensiones musculares
Desgarros musculares
Contracturas
Contusiones musculares
Lesiones musculotendinosas
Las lesiones suelen afectar principalmente:
Isquiotibiales
Cuádriceps
Gemelos (pantorrilla)
Aductores
Bíceps braquial
Músculos de la espalda
Puede producirse durante aceleraciones, cambios bruscos de dirección, saltos, levantamiento de peso o movimientos explosivos realizados durante la práctica deportiva.
Dolor repentino, inflamación, sensación de tirón o chasquido, debilidad muscular, aparición de hematomas y dificultad para continuar la actividad física.
La contractura corresponde a una tensión muscular excesiva sin ruptura significativa de fibras, mientras que el desgarro implica una lesión parcial o completa del tejido muscular.
Generalmente se clasifican en:
Grado I: lesión leve con pocas fibras afectadas.
Grado II: ruptura parcial del músculo.
Grado III: ruptura completa del músculo o de la unión musculotendinosa.
La exploración física suele ser suficiente en muchos casos. El ultrasonido musculoesquelético y la resonancia magnética pueden utilizarse para determinar la extensión de la lesión.
Durante la fase aguda generalmente es necesario limitar la actividad deportiva para evitar agravar la lesión y favorecer una adecuada recuperación.
La mayoría de las lesiones musculares no requieren cirugía. El tratamiento quirúrgico se reserva para rupturas completas o lesiones específicas en pacientes seleccionados.
Dependiendo de la lesión puede incluir:
Reposo relativo
Control de inflamación y dolor
Fisioterapia
Ejercicios de movilidad
Fortalecimiento progresivo
Reentrenamiento deportivo
La recuperación varía según la gravedad de la lesión. Las lesiones leves pueden resolverse en pocas semanas, mientras que los desgarros más importantes pueden requerir varios meses.
El regreso deportivo debe realizarse de forma progresiva y únicamente cuando exista recuperación adecuada de la fuerza, movilidad y función muscular.
Existe un riesgo elevado de recaída, nueva ruptura muscular y prolongación del tiempo total de recuperación.
Sí. Las recaídas son relativamente frecuentes cuando no se completa adecuadamente la rehabilitación o persisten factores predisponentes.
Realizar calentamiento adecuado, fortalecer la musculatura, mantener buena flexibilidad, respetar los periodos de recuperación y progresar gradualmente en los entrenamientos ayuda a reducir significativamente el riesgo.
La rehabilitación es fundamental para recuperar la función muscular, disminuir el riesgo de nuevas lesiones y optimizar el rendimiento deportivo.
Aliviar el dolor, favorecer la reparación del tejido muscular, recuperar la fuerza y función completa del músculo y permitir un regreso seguro a las actividades deportivas y cotidianas.