Diagnóstico y tratamiento especializado para enfermedades, deformidades y lesiones del pie y tobillo, enfocados en aliviar el dolor, recuperar la movilidad y mejorar la calidad de vida.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Entre los más frecuentes se encuentran:
Juanetes (Hallux Valgus)
Dedos en garra o martillo
Fascitis plantar
Espolón calcáneo
Esguinces de tobillo
Inestabilidad crónica de tobillo
Lesiones del tendón de Aquiles
Pie plano
Pie cavo
Artrosis de tobillo
Lesiones deportivas
Fracturas y secuelas postraumáticas
Es una deformidad progresiva del primer dedo del pie que provoca desviación del dedo gordo y prominencia ósea en la parte interna del pie.
No. El tratamiento depende de los síntomas, la deformidad y la limitación funcional que presente cada paciente.
Es una inflamación o degeneración de la fascia plantar, una estructura que recorre la planta del pie y ayuda a mantener el arco plantar.
Generalmente provoca dolor en el talón, especialmente al levantarse por las mañanas o después de periodos prolongados de reposo.
Es una formación ósea en el talón que puede asociarse a procesos inflamatorios o sobrecarga mecánica del pie.
Es la sensación de que el tobillo "se dobla" o falla repetidamente después de uno o varios esguinces previos.
Puede favorecer dolor persistente, debilidad, inestabilidad crónica y desgaste prematuro de la articulación.
Es una lesión que afecta el tendón más fuerte del cuerpo y puede presentarse como inflamación, degeneración o ruptura parcial o completa.
Es una condición en la que disminuye o desaparece el arco longitudinal del pie, pudiendo ocasionar dolor, fatiga o alteraciones en la marcha.
Es una deformidad caracterizada por un arco plantar excesivamente elevado que puede generar dolor, inestabilidad y sobrecarga mecánica.
Es el desgaste progresivo del cartílago articular que provoca dolor, rigidez y limitación funcional.
Las más comunes incluyen:
Esguinces
Lesiones ligamentarias
Lesiones osteocondrales
Tendinitis
Ruptura del tendón de Aquiles
Fracturas por estrés
Dependiendo del problema pueden solicitarse:
Radiografías
Resonancia magnética
Tomografía computarizada
Ultrasonido musculoesquelético
Estudios de la marcha
No. Muchas patologías pueden mejorar con tratamientos conservadores antes de considerar una intervención quirúrgica.
Dependiendo del diagnóstico pueden incluir:
Medicamentos
Plantillas personalizadas
Fisioterapia
Inmovilización temporal
Modificación de actividades
Infiltraciones seleccionadas
Programas de fortalecimiento
La cirugía puede indicarse cuando existe:
Dolor persistente
Deformidad progresiva
Inestabilidad importante
Limitación funcional significativa
Fracaso del tratamiento conservador
Sí. Actualmente existen técnicas mínimamente invasivas para diversas patologías del pie y tobillo, permitiendo una recuperación más rápida y menor agresión a los tejidos.
Sí. La fisioterapia suele ser una parte fundamental para recuperar movilidad, fuerza, equilibrio y función.
La recuperación dependerá de la patología tratada y del procedimiento realizado, pudiendo variar desde algunas semanas hasta varios meses.
Sí. Muchos pacientes logran regresar a sus actividades deportivas una vez completada adecuadamente la recuperación y rehabilitación.
Aliviar el dolor, corregir deformidades, restaurar la función del pie y tobillo, mejorar la marcha y permitir que el paciente retome sus actividades cotidianas, laborales y deportivas con seguridad y confianza.