Tratamiento avanzado para lesiones del cartílago, pinzamientos articulares, inestabilidad y otras patologías del tobillo mediante pequeñas incisiones y tecnología especializada.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite visualizar y tratar lesiones dentro de la articulación del tobillo mediante una cámara de alta definición e instrumentos especializados introducidos a través de pequeñas incisiones.
Permite diagnosticar y tratar diversas patologías articulares con mayor precisión y menor agresión a los tejidos en comparación con procedimientos abiertos tradicionales.
Entre las más frecuentes se encuentran:
Lesiones osteocondrales del astrágalo
Pinzamiento anterior o posterior del tobillo
Sinovitis
Cuerpos libres articulares
Lesiones del cartílago
Inestabilidad de tobillo
Secuelas de esguinces
Dolor persistente de origen articular
Es una lesión que afecta el cartílago y el hueso subyacente dentro de la articulación del tobillo, generalmente asociada a traumatismos o esguinces previos.
Es una condición en la que tejidos blandos o estructuras óseas generan conflicto mecánico dentro de la articulación, provocando dolor y limitación de movimiento.
Dolor persistente, inflamación recurrente, sensación de bloqueo, limitación de movimiento, inestabilidad y molestias durante la actividad física.
Cuando los síntomas persisten a pesar del tratamiento conservador o cuando existen lesiones articulares que pueden beneficiarse de tratamiento quirúrgico mínimamente invasivo.
Dependiendo de cada caso pueden solicitarse:
Radiografías
Resonancia magnética
Tomografía computarizada
Estudios preoperatorios de rutina
Entre sus principales beneficios destacan:
Incisiones pequeñas
Menor daño a tejidos blandos
Menor dolor postoperatorio
Menor sangrado
Recuperación más rápida
Menor riesgo de rigidez articular
Mejor visualización de la articulación
Durante el procedimiento no se experimenta dolor gracias a la anestesia. Posteriormente se utilizan protocolos modernos para controlar adecuadamente las molestias.
Habitualmente se realiza bajo anestesia regional, anestesia general o una combinación de ambas, dependiendo del procedimiento y características del paciente.
La mayoría de las artroscopias de tobillo tienen una duración aproximada de entre 45 y 120 minutos.
La mayoría de los procedimientos se realizan de forma ambulatoria, permitiendo regresar a casa el mismo día.
En muchos casos sí. El tiempo de uso dependerá de la lesión tratada y del procedimiento realizado durante la cirugía.
La recuperación varía según la patología tratada. Algunas lesiones permiten una recuperación relativamente rápida, mientras que otras pueden requerir varios meses de rehabilitación.
Sí. La rehabilitación es fundamental para recuperar movilidad, fuerza, equilibrio y estabilidad del tobillo.
La marcha se recupera progresivamente conforme disminuye el dolor y mejora la función articular durante el proceso de rehabilitación.
El retorno deportivo dependerá de la lesión tratada y de la evolución clínica, realizándose de manera gradual y supervisada.
Algunas lesiones pueden progresar y provocar dolor crónico, limitación funcional, inestabilidad y desgaste prematuro de la articulación.
Como cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos potenciales. Sin embargo, se considera una técnica segura y ampliamente utilizada para el tratamiento de múltiples patologías del tobillo.
Aliviar el dolor, corregir la lesión existente, preservar la articulación, restaurar la función del tobillo y permitir un regreso seguro a las actividades deportivas, laborales y de la vida diaria.