Tratamiento avanzado para lesiones meniscales, lesiones de cartílago, lesiones ligamentarias y otras patologías articulares mediante pequeñas incisiones y tecnología especializada.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite visualizar y tratar lesiones dentro de la articulación de la rodilla mediante una cámara de alta definición e instrumentos especializados.
Permite diagnosticar y tratar múltiples lesiones articulares con menor daño a los tejidos, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida que muchas técnicas abiertas tradicionales.
Entre las más frecuentes se encuentran:
Lesiones de menisco
Lesiones de cartílago
Lesión de ligamento cruzado anterior (LCA)
Lesión de ligamento cruzado posterior (LCP)
Inestabilidad rotuliana
Sinovitis
Cuerpos libres articulares
Pinzamiento sinovial
Lesiones osteocondrales
Sí. Dependiendo del tipo de lesión, puede realizarse una reparación meniscal o una resección parcial selectiva del tejido lesionado.
Sí. Actualmente la mayoría de las reconstrucciones del LCA se realizan mediante técnicas artroscópicas.
Sí. Existen diversos procedimientos artroscópicos destinados a estimular la reparación o preservar el cartílago articular.
Entre sus principales beneficios destacan:
Incisiones pequeñas
Menor daño a los tejidos
Menor dolor postoperatorio
Menor riesgo de rigidez
Recuperación más rápida
Menor sangrado
Mejor visualización de la articulación
Dependiendo de la lesión pueden solicitarse:
Radiografías
Resonancia magnética
Estudios de laboratorio
Valoración preoperatoria
La cirugía puede realizarse bajo anestesia regional, general o una combinación de ambas, dependiendo de las características del procedimiento y del paciente.
La duración suele variar entre 30 y 120 minutos, dependiendo de la lesión tratada y de los procedimientos realizados.
La mayoría de las artroscopias de rodilla se realizan de forma ambulatoria, permitiendo regresar a casa el mismo día.
Depende del procedimiento realizado. Algunas cirugías permiten apoyo temprano, mientras que otras requieren protección temporal de la extremidad.
La recuperación varía según la lesión tratada. Algunos procedimientos requieren pocas semanas, mientras que las reconstrucciones ligamentarias pueden necesitar varios meses de rehabilitación.
Sí. La rehabilitación es una parte fundamental del tratamiento y tiene un impacto directo en los resultados funcionales.
Dependerá del procedimiento realizado, aunque muchos pacientes recuperan progresivamente la marcha durante las primeras semanas.
Esto dependerá de la rodilla intervenida, la evolución clínica y la recuperación del control muscular y reflejos necesarios para conducir con seguridad.
El regreso al deporte se realiza de forma progresiva una vez recuperadas la movilidad, fuerza y estabilidad articular. El tiempo varía según la lesión tratada y el deporte practicado.
En algunos casos puede ayudar a preservar la función articular al tratar lesiones que podrían favorecer el deterioro progresivo de la articulación.
Como cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos potenciales. Sin embargo, se considera una técnica segura y ampliamente utilizada para el tratamiento de diversas patologías de la rodilla.
Aliviar el dolor, corregir la lesión existente, restaurar la función de la rodilla y permitir un regreso seguro a las actividades deportivas, laborales y de la vida diaria.