Tratamiento avanzado para el pinzamiento femoroacetabular, lesiones del labrum y otras patologías de la cadera mediante pequeñas incisiones y tecnología especializada.
PREGUNTAS FRECUENTES
RESOLVEMOS TUS DUDAS
Es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que permite visualizar y tratar lesiones dentro de la articulación de la cadera mediante una cámara de alta definición e instrumentos especializados.
Permite diagnosticar y tratar diversas patologías articulares preservando la cadera natural del paciente y evitando procedimientos más invasivos cuando están indicados.
Las más frecuentes incluyen:
Pinzamiento femoroacetabular (CAM, PINCER o mixto)
Lesiones del labrum acetabular
Lesiones del cartílago articular
Cuerpos libres intraarticulares
Sinovitis
Lesiones ligamentarias seleccionadas
Síndrome de resalte de cadera
Es una alteración en la forma de la articulación que provoca un contacto anormal entre el fémur y el acetábulo, generando dolor y daño progresivo de los tejidos articulares.
Es una estructura de fibrocartílago que rodea el acetábulo y ayuda a proporcionar estabilidad, amortiguación y sellado articular.
Dolor en la ingle, molestias al sentarse por periodos prolongados, limitación de movimiento, sensación de chasquido o bloqueo y disminución del rendimiento deportivo.
Generalmente pacientes jóvenes o activos con lesiones articulares específicas que no han mejorado con tratamiento conservador.
En muchos casos el objetivo es preservar la articulación y disminuir la progresión del daño articular, especialmente cuando las lesiones se diagnostican de forma temprana.
Dependiendo del caso pueden solicitarse:
Radiografías especializadas
Resonancia magnética
Artroresonancia
Tomografía computarizada
Entre sus principales beneficios destacan:
Incisiones pequeñas
Menor lesión de tejidos blandos
Menor dolor postoperatorio
Recuperación más rápida
Menor sangrado
Preservación de la articulación
Habitualmente se realiza bajo anestesia general, complementada en ocasiones con técnicas regionales para optimizar el control del dolor.
La duración promedio suele ser de una a tres horas, dependiendo de la complejidad de las lesiones tratadas.
La mayoría de los pacientes permanece hospitalizada menos de 24 horas, aunque esto puede variar según cada caso.
Sí. Generalmente se utilizan durante las primeras semanas para proteger la articulación y favorecer una adecuada recuperación.
La recuperación varía según el procedimiento realizado, aunque suele requerir varios meses para alcanzar una recuperación funcional completa
Sí. La fisioterapia especializada es una parte fundamental del tratamiento y tiene un papel decisivo en el resultado final.
La marcha mejora progresivamente conforme avanza la recuperación y se fortalece la musculatura alrededor de la cadera.
El retorno deportivo suele realizarse de forma gradual entre los 4 y 6 meses, dependiendo de la lesión tratada y la evolución individual.
Las lesiones pueden progresar, provocar daño adicional del labrum y cartílago, aumentar el dolor y favorecer el desarrollo temprano de artrosis.
Corregir la causa del dolor, preservar la articulación de la cadera, restaurar la movilidad y permitir un regreso seguro a las actividades deportivas y de la vida diaria.